Poco antes de la guerra civil, el joven Fernando decide desertar. Se esconde en una finca del campo y es acogido por un pintor excéntrico -Manolo-, también retirado por sus ideas políticas. Fernando encuentra allí a las cuatro hijas de su mentor -Rocío, Violeta, Clara y Luz-, con las que entabla relaciones sucesivamente, en la duda de saber de quién enamorarse. 1993: Oscar mejor película extranjera. 1992: 3 premios Goya: mejor película, director y actriz (Ariadna Gil)