El agente secreto Joss Baumont es enviado a un país africano a asesinar al presidente Njala. No obstante, en el último instante, la situación política cambia y el servicio secreto francés entrega a su agente para que las autoridades africanas lo juzguen. Baumont es sentenciado a una larga condena en prisión, pero consigue escapar y regresar a Francia. Deliberadamente informa a sus antiguos jefes de su intención de cumplir con su antigua orden de matar a Njala, quien ha llegado al país en misión diplomática.