Tras la Segunda Guerra Mundial, Leo Kessler, un joven americano de origen alemán, llega a Alemania para trabajar. Colabora con su tío en una compañía de ferrocarriles y viaja, fascinado, en un país destruido por la guerra: sin embargo, se enfrenta poco a poco a los horrores de la barbarie nazi. 1991: Cannes: Gran Premio del Jurado. 1991: Sitges: Mejor película, mejor fotgrafía